El Consejo Federal pide que se restablezcan los cursos de integración voluntarios
El Consejo Federal adoptó el pasado viernes (8 de mayo de 2026) una resolución oficial. En ella, insta al Gobierno federal a que revoque la suspensión de la admisión a los cursos de integración voluntarios.
Concretamente, se trata de los cursos de integración previstos en el artículo 44, apartado 4, de la Ley de residencia. Esta disposición permite a las personas que no tienen derecho legal a un curso de integración participar voluntariamente en uno de ellos, siempre que haya plazas disponibles.
Antecedentes: hasta ahora, quienes deseaban participar voluntariamente en un curso de integración necesitaban la autorización de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF). Sin embargo, a partir de finales de 2025 ya no se concederán estas autorizaciones voluntarias.
El Consejo Federal —es decir, la unión de los dieciséis estados federados— critica abiertamente esta medida. En su resolución, los estados federados subrayan que los cursos de idiomas son importantes para la integración, la participación social y el acceso al mercado laboral. Un buen dominio del alemán es fundamental para que las personas puedan encontrar trabajo y valerse por sí mismas a largo plazo.
En opinión del Consejo Federal, las restricciones actuales podrían tener precisamente el efecto contrario: una mayor dependencia de las prestaciones estatales, peores oportunidades de empleo y formación, así como una menor motivación para integrarse.
Además, el Consejo Federal destaca que los cursos de integración no solo son importantes para las personas con permiso de residencia permanente. Precisamente aquellas personas que aspiran a obtener dicho permiso necesitan aprender alemán lo antes posible.
Por ello, los estados federados instan al Gobierno federal a que vuelva a ofrecer cursos de integración para participantes voluntarios.
Antecedentes: La BAMF suspenderá los cursos de integración voluntarios en 2026
Ya desde finales de noviembre de 2025, la BAMF había restringido considerablemente la admisión a los cursos voluntarios. A principios de febrero de 2026, la autoridad comunicó oficialmente en una carta que «hasta nuevo aviso no se concederán admisiones» a los cursos de integración con arreglo al artículo 44, apartado 4, de la Ley de residencia.
El BAMF ha alegado como motivo el ahorro y el aumento de los costes de los cursos en los últimos años. Las inscripciones en cursos ya aprobadas siguen siendo válidas. Sin embargo, actualmente ya no se conceden nuevas admisiones voluntarias.
¿A quiénes afectan las restricciones?
No todas las personas migrantes se ven afectadas por las restricciones en la misma medida. Lo decisivo es si existe un derecho legal a asistir a un curso de integración o si, hasta ahora, solo era posible la participación voluntaria.
Podrán seguir asistiendo a los cursos aquellas personas que tengan derecho legal a ello. Entre ellas se incluyen, entre otras, los refugiados reconocidos,las personas con derecho a protección subsidiaria y aquellas con permisos de residencia para trabajar.
Las restricciones afectan a las personas sin derecho reconocido. Entre ellas se incluyen: solicitantes de asilo con un procedimiento en curso, personas con permiso de residencia temporal, refugiados de Ucrania con un permiso de residencia conforme al artículo 24 de la Ley de residencia (AufenthG), personas con permisos de residencia por motivos humanitarios conforme al artículo 25, apartado 5, de la Ley de residencia (AufenthG), ciudadanos de la UE y alemanes con necesidades especiales de integración.
Hasta ahora, estos grupos podían participar de forma voluntaria en cursos de integración si había plazas disponibles. En la actualidad, esto solo suele ser posible si una autoridad les obliga expresamente a participar o si los propios interesados se hacen cargo de los gastos del curso.
El Gobierno federal está considerando la posibilidad de imponer nuevas restricciones
Además de la suspensión de los cursos de integración voluntarios, parece ser que el Gobierno federal está barajando actualmente otros cambios. Así lo han informado recientemente varios medios de comunicación, entre ellos el Westdeutsche Allgemeine Zeitung.
Por lo tanto, se están debatiendo cambios en la estructura de los cursos y en el nivel lingüístico previsto. Para los participantes con un rendimiento más bajo, el nivel objetivo actual podría reducirse de B1 a A2.
Además, se debatirá sobre las fases de autoaprendizaje digital —es decir, los periodos en los que los participantes deben aprender de forma autónoma en línea sin la presencia de un profesor— y sobre los recortes en las horas lectivas de los cursos de alfabetización.
Sin embargo, es importante señalar que estos cambios aún no se han confirmado ni aprobado oficialmente.
Conclusión: ¿Qué pasa ahora?
La decisión del Consejo Federal es, ante todo, una señal política. Con ella, el Consejo Federal insta al Gobierno federal a que revoque la suspensión de las admisiones. Sin embargo, no puede obligar directamente al Gobierno federal a actuar.
No obstante, la decisión tiene peso político. Con ella, el Consejo Federal deja claro que los estados federados critican la suspensión de las admisiones a los cursos de integración voluntarios. Y es que son precisamente los estados federados y los municipios los que sufren las consecuencias cuando las personas aprenden alemán más tarde, tienen más dificultades para encontrar trabajo o dependen durante más tiempo de las prestaciones estatales. Por eso, la decisión aumenta la presión política sobre el Gobierno federal.
Por el momento no se sabe si el Gobierno federal realmente retirará la medida o si tiene previsto introducir más cambios. Pero una cosa está clara: el Consejo Federal es un órgano constitucional importante a través del cual los estados federados participan en la política. Por lo tanto, una decisión de este tipo constituye una señal clara para el Gobierno federal.