Un nuevo puesto para impulsar las deportaciones
Según informan varios medios de comunicación, entre ellos Der Spiegel y Die Zeit, el diplomático Ludwig Jung asumirá a partir del 19 de enero el nuevo cargo de embajador para la migración. Según datos del Ministerio Federal del Interior, Jung trabajaba hasta ahora en el Ministerio de Asuntos Exteriores y ahora se traslada al Ministerio del Interior.
Su tarea consistirá en coordinar las repatriaciones de personas sin permiso de residencia válido. Se prestará especial atención a las denominadas «soluciones innovadoras». Se trata, sobre todo, de deportaciones a terceros países cuando la repatriación al país de origen no es posible o resulta difícil de llevar a cabo.
¿Qué hay detrás del modelo de terceros países?
Concretamente, se trata de un modelo en el que los solicitantes de asilo rechazados son trasladados a países fuera de la UE. Allí se continuará con sus procedimientos de asilo o se prepararán sus posteriores repatriaciones a sus países de origen. Según el Gobierno federal, Alemania está manteniendo conversaciones al respecto con otros Estados miembros de la UE.
El objetivo de esta estrategia es limitar la migración irregular y aumentar el número de deportaciones. Al mismo tiempo, se pretende reducir los incentivos para continuar el viaje hacia Alemania.
Sin embargo, los expertos expresan serias dudas al respecto. Muchos expertos en migración consideran que estas soluciones en terceros países son problemáticas desde el punto de vista jurídico, especialmente en lo que respecta al derecho europeo de asilo y al derecho internacional de los refugiados.
El embajador sustituye al anterior representante especial
El nuevo embajador para la migración sucede a un antiguo cargo especial del Ministerio del Interior. Bajo el anterior Gobierno federal existía unrepresentante especial para los acuerdos migratorios. Esta función la desempeñaba hasta ahora el político del FDP Joachim Stamp. Su mandato finalizó con la expiración de su contrato a finales de 2025.
Stamp era principalmente responsable de negociar acuerdos con los países de origen. Estos acuerdos se referían tanto a la readmisión de solicitantes de asilo rechazados como a las vías legales de migración laboral. Durante su mandato se firmaron acuerdos con Marruecos, Georgia, Uzbekistán, Kenia y Colombia, entre otros países.
La UE planea nuevas normas para los denominados «terceros países seguros». En el futuro, los solicitantes de asilo podrían ser devueltos incluso si solo tienen vínculos mínimos o indirectos con un tercer país. ¿Qué significa esto para los solicitantes de asilo?
Crítica desde el SPD
Dentro de los partidos del Gobierno, el nuevo enfoque ha sido objeto de críticas. El diputado del SPD en el Bundestag, Hakan Demir, expresó sus dudas sobre este enfoque a la agencia de noticias alemana dpa. La migración no debe reducirse únicamente a las deportaciones, subrayó.
Alemania se enfrenta a una creciente escasez de mano de obra cualificada, por ejemplo, en el transporte público o en el sector sanitario. La migración también implica migración laboral, reagrupación familiar y responsabilidad humanitaria. En este contexto, cabe preguntarse si centrarse en un «embajador de deportación» es la vía política adecuada.
La CSU exige un aumento significativo de las deportaciones a partir de 2026
El nuevo puesto se debe a una iniciativa del ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU). Su objetivo es aumentar notablemente el número de deportaciones, basándose en el acuerdo de coalición entre la CDU/CSU y el SPD.
En él se prevé volver a llevar a cabo deportaciones a Afganistán y Siria de forma regular, en un primer momento a delincuentes y personas peligrosas. Sin embargo, en el debate político también se ha hablado últimamente de la deportación de personas con un estatus de residencia incierto, cuando haya desaparecido el motivo original de protección.
Ya en su reunión a puerta cerrada de la semana pasada , la CSU anunció su intención de seguir limitando la migración irregular. También se debatió la posibilidad de revisar más estrictamente en el futuro el estatus de protección de determinados grupos de personas, como las que gozan de protección subsidiaria.
Además, la CSU presentó propuestas como la creación de una terminal de deportación propia en el aeropuerto de Múnich, centros de salida a nivel nacional y normas más estrictas en materia de libre circulación dentro de la UE. Entre las reivindicaciones también se incluyen la pérdida automática del estatuto de protección en caso de viajar al país de origen o consecuencias más severas en caso de delitos.
Preocupaciones en materia de derechos humanos en relación con las repatriaciones
La comunidad científica ha expresado críticas significativas. La experta en migración Petra Bendel advierte al periódico Nürnberger Nachrichten que los planes actuales podrían violar principios importantes de la protección de los refugiados. La situación de seguridad en Siria sigue siendo inestable y el suministro de asistencia médica, electricidad y agua no está garantizado en muchos lugares.
Las deportaciones sistemáticas a países con una situación incierta en materia de derechos humanos podrían infringir el principio de no devolución. Este principio del derecho internacional prohíbe la repatriación de personas a países en los que corren el riesgo de sufrir persecución, tortura o tratos inhumanos.
¿Qué significa el nuevo embajador de migración para los migrantes en Alemania?
Para los migrantes y los solicitantes de asilo, el nombramiento del embajador para la migración no supone ningún cambio inmediato. El nuevo cargo tiene sobre todo una función política y estratégica. No crea nuevos derechos de expulsión ni sustituye a las leyes vigentes.
Las expulsiones solo podrán seguir realizándose bajo las condiciones legales vigentes. Los permisos de residencia, el estatuto de protección o las tolerancias no podrán retirarse de forma generalizada, sino únicamente tras una evaluación obligatoria de cada caso individual por parte de la autoridad competente.
Los mecanismos centrales de protección siguen vigentes: la expulsión solo es posible si no existe ninguna prohibición legal de expulsión y ya no se tiene derecho de residencia.
Además, Alemania está sujeta al derecho nacional de asilo, al derecho de la UE y al derecho internacional público, entre los que se incluyen laCarta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la Convención de Ginebra sobre los Refugiados y el principio de no devolución.
Esto también se aplica a las expulsiones a través de terceros países. Estas solo se permiten en condiciones muy estrictas: el país en cuestión debe considerarse realmente seguro, estar dispuesto a acoger a la persona y garantizar los derechos de protección individuales de la persona afectada.
Las soluciones generales o automatizadas son ilegalmente inadmisibles. Los tribunales, y más recientemente también el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, han dejado claro que siempre debe existir una evaluación individual y la posibilidad de control judicial.