Se prevén conversaciones entre la UE y los talibanes
Según informan diversos medios de comunicación, citando fuentes diplomáticas, la UE tiene previsto invitar a representantes de los talibanes a Bruselas. Las conversaciones versarán sobre cuestiones organizativas, como los posibles vuelos de repatriación, la capacidad del aeropuerto de Kabul, la expedición de documentos de viaje y la situación de las personas repatriadas una vez en el país.
Hasta el momento, las conversaciones no se han confirmado oficialmente. La Comisión Europea se ha limitado a declarar que existen contactos y conversaciones a nivel técnico. Ni la UE ni Alemania reconocen oficialmente a los talibanes como Gobierno.
Veinte Estados miembros de la UE exigen que se vuelvan a permitir las expulsiones a Afganistán. Insisten en una mayor cooperación en materia de repatriaciones. Sin embargo, existen importantes obstáculos legales, ya que Afganistán sigue considerándose un país de origen inseguro...
Por qué la UE quiere llevar a cabo las conversaciones
Desde hace tiempo, varios países europeos reclaman que se vuelvan a permitir las deportaciones a Afganistán. En total, unos 20 Estados (entre ellos Alemania) abogan por coordinar mejor las deportaciones y organizarlas a escala de la UE.
Según un comunicado de los 20 Estados miembros de la UE, en 2024 unas 22 870 personas de origen afgano recibieron una resolución de repatriación en la UE. Sin embargo, en realidad solo 435 personas regresaron a su país de origen. Muchos gobiernos consideran que esto supone un problema de seguridad.
Se pretende expulsar principalmente a aquellas personas que no tienen derecho de residencia en la UE o que han sido condenadas por delitos graves.
Alemania mantiene conversaciones con los talibanes
Alemania también sigue esta línea. Sin embargo, en los últimos años solo se han producido unas pocas expulsiones a Afganistán. Estas afectaron exclusivamente a hombres que habían sido condenados por delitos graves.
Además, Alemania también mantiene conversaciones con los talibanes sobre posibles repatriaciones. Según informaron diversos medios de comunicación, en octubre de 2025, representantes del Ministerio Federal del Interior viajaron a Catar para reunirse allí con representantes de los talibanes y hablar sobre posibles expulsiones.
El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), declaró entonces que las negociaciones ya estaban «muy avanzadas». El objetivo era volver a llevar a cabo deportaciones de forma regular en el futuro, incluso en vuelos regulares.
En el acuerdo de coalición, el actual Gobierno federal también ha acordado reanudar las deportaciones a determinados países de origen, entre ellos Afganistán y Siria. En un primer momento, esto afectará principalmente a delincuentes y personas que supongan un peligro; más adelante, es posible que se extienda también a otras personas sin estatuto de protección.
Repatriaciones a Afganistán: ¿qué permite la legislación de la UE?
A pesar de estos avances, las expulsiones a Afganistán siguen planteando dificultades jurídicas. La base jurídica es la Directiva de la UE sobre el retorno.
Aunque permite la repatriación de personas sin permiso de residencia, prohíbe las expulsiones a países en los que exista riesgo de tortura, trato inhumano o persecución política.
Esta denominada prohibición de devolución también se aplica en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Dado que Afganistán sigue considerándose un país de origen inseguro y que los talibanes no gozan de reconocimiento internacional, no existe ningún acuerdo de readmisión con la UE. Esto significa que, en este momento, no existe ningún fundamento jurídico para las expulsiones conjuntas de la UE.
Para que esto cambie, la UE tendría que negociar un nuevo acuerdo con Afganistán o adaptar las normas vigentes. Ambas opciones requerirían la aprobación del Parlamento Europeo y de los Estados miembros, un proceso que lleva tiempo.
Algunos Estados, como Alemania, podrían celebrar acuerdos propios con el Gobierno de Kabul. No obstante, para ello deberían respetar la legislación de la UE y el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Además, los tribunales nacionales pueden suspender las expulsiones en casos concretos si existe peligro para la integridad física, la vida o la libertad.
Antecedentes: Afganistán sigue considerándose inseguro
Desde 2021, los talibanes controlan Afganistán. A nivel internacional, el Gobierno se encuentra prácticamente aislado; solo Rusia lo ha reconocido oficialmente.
Según las Naciones Unidas, la situación de los derechos humanos en Afganistán se considera crítica. Según los informes, se producen continuamente restricciones de los derechos fundamentales y violaciones de los derechos humanos, especialmente contra las mujeres y las minorías. Organizaciones internacionales como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) también desaconsejan el retorno de personas a Afganistán.
Conclusión
Las conversaciones previstas ponen de manifiesto que la UE está buscando formas de hacer posibles y organizar mejor las deportaciones a Afganistán en el futuro. Sin embargo, aún no se han alcanzado acuerdos concretos.
Para los afganos y las afganas que viven en Alemania y en la UE, esto significa que las expulsiones siguen siendo un tema jurídicamente complejo y que, en un primer momento, afectarán a las personas sin permiso de residencia, así como a los delincuentes condenados y a las personas que supongan un peligro. Al mismo tiempo, todo apunta a que la política en este ámbito sigue en constante evolución y que podría haber cambios en el futuro.