El ministro del Interior quiere levantar la prohibición de trabajar para los solicitantes de asilo
El núcleo del proyecto es la supresión de la prohibición de trabajar para los solicitantes de asilo. Según los planes del Ministerio del Interior, los solicitantes de asilo podrán trabajar en principio tras tres meses de estancia en Alemania, independientemente de si ya se ha resuelto su solicitud de asilo.
Otra novedad sería que se podría empezar a trabajar incluso si la persona afectada aún vive en un centro de acogida inicial. Hasta ahora, esto suele ser un obstáculo.
Según el ministerio, el trabajo no influirá en el desarrollo ni en el resultado del procedimiento de asilo. El procedimiento continuará independientemente de si la persona trabaja o no. El derecho de residencia tampoco se obtiene automáticamente por el hecho de empezar a trabajar. Una portavoz explicó que quienes no obtengan el estatuto de protección deberán seguir abandonando el país, incluso si han trabajado entretanto.
Quedan excluidos del régimen previsto:
- Personas cuya solicitud de asilo ya ha sido denegada
- Las personas que no cooperan en el procedimiento de asilo, por ejemplo, proporcionando información falsa u ocultando su identidad.
No habría obligación de trabajar. La reforma solo crearía una oportunidad de trabajar, no una obligación.
¿Trabajar durante el procedimiento de asilo? Así es la situación jurídica actual.
Actualmente, los plazos y requisitos para que los solicitantes de asilo puedan aceptar un empleo se regulan en el artículo 61 de la Ley de Asilo (AsylG).
Actualmente se aplica lo siguiente:
- Durante los tres primeros meses tras la solicitud de asilo, existe una prohibición de trabajar.
- Mientras los solicitantes de asilo estén obligados a residir en un centro de acogida, por regla general no podrán trabajar.
- Esta obligación de residencia puede durar hasta seis meses, y en determinados casos incluso más.
- Si el procedimiento de asilo no ha concluido al cabo de seis meses, se puede autorizar el empleo.
Las normas son especialmente estrictas para las personas procedentes de los denominados países de origen seguros. Quienes procedan de uno de estos países y hayan presentado su solicitud de asilo después del 31 de agosto de 2015 no podrán trabajar durante todo el procedimiento de asilo.
La reforma prevista reduciría considerablemente estos obstáculos. En el futuro, en general, se podrá empezar a trabajar al cabo de tres meses, incluso si el procedimiento está en curso, si existe la obligación de residir en un centro de acogida o si el solicitante de asilo proviene de un país de origen seguro.
Objetivo de la reforma: una integración más rápida
El ministro del Interior, Dobrindt, justifica el plan con la integración. En declaraciones al periódico Bild am Sonntag, el político de la CSU afirmó: «Quien venga aquí debe poder trabajar, y hacerlo rápidamente». La mejor integración es la que se produce en el mundo laboral. «El objetivo es la participación a través del trabajo». Quien trabaja se independiza más rápidamente y puede participar mejor en la vida social.
Los solicitantes de asilo deben poder conservar sus ingresos. Sin embargo, si reciben prestaciones en virtud de la Ley de prestaciones para solicitantes de asilo, dichos ingresos se tendrán en cuenta, por ejemplo, para sufragar los gastos de alojamiento y manutención.
Según el Ministerio del Interior, el objetivo de la reforma es también reducir la dependencia de las prestaciones estatales. Quienes obtengan ingresos propios deberán contribuir en mayor medida a su propio sustento.
El plan recibe tanto aprobación como críticas
El plan cuenta con el apoyo del Gobierno federal. Los representantes del SPD acogen con satisfacción la idea de facilitar a los solicitantes de asilo un acceso más rápido al mercado laboral. La vicepresidenta del grupo parlamentario del SPD, Sonja Eichwede, declaró a Reuters que su partido lleva mucho tiempo reclamando que los solicitantes de asilo puedan trabajar al cabo de tres meses.
Sin embargo, los expertos en asilo consideran que el plan es contradictorio. Señalan que , aunque los solicitantes de asilo pueden trabajar antes, deben abandonar el país si se rechaza su solicitud. Los empleadores deben tener en cuenta que la relación laboral terminará si no se concede el estatuto de protección.
Además, los críticos ven una contradicción con la política migratoria seguida hasta ahora por el ministro del Interior. Alexander Dobrindt se ha pronunciado en los últimos meses a favor de una política de asilo más estricta. Ha abogado por el llamado «giro migratorio», por más deportaciones y por la reducción de los llamados «factores de atracción», es decir, los incentivos que hacen que Alemania resulte especialmente atractiva para los migrantes.
Sin embargo, el Ministerio del Interior subraya que no hay ninguna contradicción, ya que el trabajo no influye en el procedimiento de asilo. Quienes no obtengan protección deberán abandonar el país, incluso si han trabajado anteriormente.
Conclusión: ¿Qué pasa ahora?
Para que las nuevas normas puedan aplicarse, es necesario modificar la legislación. Según el Ministerio del Interior, la base jurídica se creará en el marco de la reforma del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA).
El Bundestag está debatiendo actualmente esta reforma. La entrada en vigor de los cambios previstos, así como la fecha de la misma, dependen del desarrollo del proceso legislativo.
Una cosa es segura: si se aplicara el «plan de inserción laboral inmediata», el acceso al mercado laboral se simplificaría considerablemente para muchos solicitantes de asilo, sin que ello supusiera ningún cambio en los requisitos para obtener el estatuto de protección.