La carta, publicada la semana pasada por el gobierno holandés, es el resultado de una iniciativa del Ministro belga de Asilo y Migración. Además de Bélgica, entre los firmantes figuran Austria, Alemania, Bulgaria, Chipre, República Checa, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Eslovaquia, Suecia y Noruega, país no perteneciente a la UE.
Los países de la UE piden deportaciones a Afganistán
Según los medios de comunicación, la carta afirma que la UE debe "mostrar una respuesta decisiva y coordinada para recuperar el control sobre la migración y la seguridad". Los países exigen que las expulsiones de afganos sin derecho de residencia se consideren una tarea conjunta de la UE.
Para explicarlo: las deportaciones son en realidad responsabilidad de cada Estado miembro. Sin embargo, la UE puede prestar apoyo, por ejemplo mediante acuerdos con terceros países, misiones de Frontex o ayuda financiera.
Según la carta, unos 22.870 afganos en la UE recibieron una decisión de retorno en 2024. Sin embargo, sólo 435 personas regresaron realmente a su país de origen. Muchos gobiernos consideran esto un problema de seguridad. Debe darse prioridad a la deportación de personas que "supongan una amenaza para el orden público o la seguridad nacional ".
Varios países también quieren que vuelvan a ser posibles las deportaciones no voluntarias. La agencia de protección de fronteras de la UE, Frontex, debería prestar más apoyo en este sentido, por ejemplo coordinando los programas de retorno voluntario y organizando vuelos de deportación a Afganistán. También se propone una misión conjunta de la UE a Afganistán para discutir posibles acuerdos directamente con los talibanes.
La Comisión Europea confirma las conversaciones con los talibanes
La Comisión Europea ha confirmado ahora que ha mantenido conversaciones iniciales con las autoridades afganas. "La Comisión y el Servicio Europeo de Acción Exterior están en estrecho contacto con los Estados miembros sobre esta cuestión", explicó un portavoz en Bruselas. A principios de año ya hubo "conversaciones preliminares a nivel técnico" con Kabul.
Se trataba del retorno de afganos sin derecho de residencia en la UE o condenados por delitos penales. Sin embargo, Bruselas subraya que la UE no reconoce oficialmente el régimen talibán. Por lo tanto, las conversaciones sólo tienen lugar a nivel técnico.
Alemania mantiene conversaciones con los talibanes
Alemania también mantiene conversaciones con los talibanes sobre posibles acuerdos de repatriación. Según los medios de comunicación, empleados del Ministerio del Interior viajaron a Qatar a principios de octubre para discutir con representantes de los talibanes un futuro mecanismo de deportaciones.
El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), declaró a The Pioneer que las negociaciones están "muy avanzadas". El objetivo es permitir de nuevo las deportaciones regulares en el futuro, incluso en vuelos regulares.
En el acuerdo de coalición, el actual gobierno federal ya se ha comprometido a reanudar las expulsiones a determinados países de origen -entre ellos Afganistán y Siria-, empezando por los delincuentes y las personas en situación de riesgo. La normativa podría ampliarse más adelante a otras personas sin estatus de protección.
Alemania no mantiene oficialmente relaciones diplomáticas con los talibanes, en el poder desde agosto de 2021. Desde entonces, las deportaciones solo se han producido en casos excepcionales. Ha habido un total de dos vuelos de deportación: uno en 2024 y otro en julio de 2025, en ambos casos solo de hombres que habían sido condenados por delitos violentos, delitos sexuales o delitos relacionados con las drogas.
El artículo 60 de la Ley de Residencia regula la prohibición de expulsión y ofrece protección a los extranjeros que corren peligro en su país de origen por diversas razones. En concreto, se atiende a razones humanitarias, sanitarias y políticas para garantizar la seguridad necesaria a los afectados.
Categorización jurídica: ¿Qué permite la legislación de la UE?
Los retornos a Afganistán se consideran actualmente jurídicamente difíciles. La base para ello es la Directiva de Retorno de la UE (2008/115/CE). Ésta permite el retorno de personas sin derecho de residencia, pero prohíbe enviar a alguien a un país donde exista riesgo de tortura, malos tratos o persecución política. Esta denominada prohibición de devolución también se aplica en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH).
Dado que Afganistán sigue siendo país de origen inseguro y los talibanes no son reconocidos internacionalmente, no existe ningún acuerdo de readmisión con la UE. Esto significa que actualmente no existe base jurídica para las deportaciones conjuntas de la UE.
Para que las demandas de los 20 Estados puedan llevarse a la práctica, la Comisión Europea tendría que negociar un nuevo acuerdo de retorno o modificar la Directiva de Retorno. Ambos requerirían la aprobación del Parlamento y el Consejo de la UE, un proceso que la experiencia ha demostrado que puede llevar varios años.
Estados individuales como Alemania podrían adoptar sus propias disposiciones, pero tendrían que cumplir la legislación de la UE y el CEDH. Además, los tribunales nacionales podrían detener las deportaciones si existe una amenaza para la vida, la integridad física o la libertad en casos individuales.
§ El artículo 62 de la Ley de Residencia (AufenthG) regula los requisitos y las condiciones marco para la detención en espera de deportación en Alemania. Esta disposición es crucial para las personas que deben abandonar el país y pueden ser detenidas para garantizar su deportación.....
Creciente presión política sobre la Comisión Europea
Los veinte Estados presionan para que la cuestión de las expulsiones ocupe un lugar prioritario en la agenda política. Los que están a favor lo consideran una señal importante para reforzar la confianza pública en la política de asilo y reducir los riesgos para la seguridad.
Los críticos, por su parte, advierten del incumplimiento de las normas internacionales de protección. Las organizaciones de derechos humanos subrayan que en Afganistán no existen estructuras de Estado de Derecho y que los retornados corren el riesgo de ser detenidos arbitrariamente o torturados.
Antecedentes: Afganistán sigue considerándose inseguro
Los talibanes controlan Afganistán desde la caída de Kabul en 2021. El régimen está en gran medida aislado internacionalmente; solo Rusia lo ha reconocido oficialmente.
Según las Naciones Unidas, la situación de los derechos humanos en Afganistán sigue siendo crítica. Periódicamente se documentan violaciones de los derechos humanos, especialmente contra las mujeres y las minorías. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) sigue desaconsejando expresamente el regreso de personas a Afganistán.