Estudio: casi tantos refugiados como alemanes tienen trabajo
El estudio muestra que, en 2024, alrededor del 64% de los refugiados que llegaron a Alemania hace diez años habían encontrado trabajo. En comparación, la tasa para el conjunto de la población en el mismo año era solo ligeramente superior, del 70%.
Alrededor del 90% de los refugiados con empleo tenían un trabajo sujeto a cotizaciones a la seguridad social, es decir, un trabajo con unos ingresos de al menos 556 euros al mes. En 2023, solo el 34% recibía prestaciones con arreglo al Código II de la Seguridad Social alemana(renta ciudadana o ayuda básica a la renta).
Los investigadores del IAB subrayan que este éxito no puede darse por sentado dadas las difíciles condiciones de partida de los refugiados. Muchos refugiados llegaron a Alemania sin conocimientos lingüísticos y con un estatus de residencia inseguro. A ello se sumaban las consecuencias de la guerra y el desplazamiento.
Otro obstáculo: aunque muchos refugiados tenían cualificaciones educativas y profesionales, a menudo resultaba difícil utilizarlas en Alemania. La razón son las diferencias entre los sistemas educativos de los países de origen y el alemán, que dificultan el reconocimiento de las cualificaciones.
Grandes diferencias entre hombres y mujeres
Las mayores diferencias se observan entre el número de mujeres y hombres que trabajan. En 2024, el 76% de los hombres tenían un empleo, pero sólo el 35% de las mujeres refugiadas. En comparación, la cifra para el conjunto de la población es del 72% para los hombres y del 69% para las mujeres.
Según el estudio, esto se debe a varias razones, entre ellas
- acceso limitado a guarderías en algunos casos
- Formación académica inferior
- entrada más tardía en los cursos de idiomas y de integración
Además, muchas mujeres son más propensas a trabajar a tiempo parcial y en miniempleos. "El mayor potencial para aumentar el empleo reside en las mujeres", explica la investigadora Yuliya Kosyakova.
Aumentan los ingresos, pero siguen por debajo de la media
El estudio también muestra avances en términos de ingresos. Mientras que los ingresos medios de los refugiados con un empleo a tiempo completo eran de 1.398 euros en 2016, aumentaron a 2.675 euros en 2023.
Sin embargo, esto sólo corresponde a alrededor del 71% de los ingresos medios de otros empleados en Alemania. Esto significa que muchos refugiados apenas superan el umbral de los salarios bajos.
Sin embargo, el estudio de la IAB subraya que esto está relacionado con la edad de muchos refugiados. Muchos de los refugiados en ese momento son jóvenes y todavía están al principio de sus carreras. El perfeccionamiento profesional, el reconocimiento de las cualificaciones profesionales y la formación continua específica son cruciales para tener mejores oportunidades.
¿Ha llegado a Alemania como refugiado y ha recibido una decisión de asilo positiva del BAMF? Si le han concedido el "estatuto de refugiado" y 3 años de residencia, le explicaremos en esta entrada del blog cómo y cuándo puede obtener un permiso de establecimiento. Contenido...
Prejuicios y burocracia: ¿a qué obstáculos se enfrentan los inmigrantes?
El estudio también menciona los obstáculos que han ralentizado la integración y retrasado la entrada en el mercado laboral. Entre ellos figuran los largos procedimientos de asilo, los requisitos de residencia y el prolongado alojamiento en centros de refugiados, así como mucha burocracia.
El estudio también muestra una clara relación entre sentimiento social e integración: en las regiones donde los refugiados son menos bienvenidos, tienen menos probabilidades de incorporarse al mercado laboral.
El estado de salud y el sentimiento de ser bienvenido en Alemania también tienen una influencia mensurable en las posibilidades en el mercado laboral. "Nuestra investigación lo demuestra: Donde la gente se siente bienvenida, encuentra trabajo más rápidamente", dice Kosyakova.
Estudio: la lengua y el asesoramiento conducen a la integración
Los programas de idiomas y cualificación siguen siendo el factor más importante para la integración. Está demostrado que los cursos de idiomas generales y relacionados con el trabajo y el asesoramiento individual de las oficinas de empleo aumentan las posibilidades de encontrar trabajo.
A medida que aumenta la duración de la estancia, mejoran las condiciones generales: Muchos refugiados ya han realizado cursos de integración, completado sus trámites de residencia y accedido a programas de apoyo. Como consecuencia, su participación en el mercado laboral también aumenta paso a paso.
Conclusión: la integración tiene éxito, pero no para todos por igual
Los resultados al cabo de diez años muestran que muchos refugiados han dado el salto al mercado laboral. La tasa de empleo es ligeramente inferior a la media de Alemania. La evolución de los ingresos también es positiva, pero se mantiene por debajo de la media.
La brecha entre hombres y mujeres sigue siendo claramente visible. Mientras que los hombres tienen ahora una tasa de empleo similar a la de los trabajadores alemanes, la tasa de empleo de las mujeres está por debajo del 40%. Aquí es donde los investigadores ven el mayor potencial.
El estudio deja claro que la integración es posible si se dan las condiciones adecuadas. El acceso rápido a cursos de idiomas, permisos de residencia seguros y el reconocimiento de las cualificaciones son cruciales.
Al mismo tiempo, los datos muestran que la discriminación y las barreras estructurales pueden seguir dificultando la búsqueda de empleo en la actualidad.