El Gobierno federal levanta la restricción vigente hasta ahora
Antecedentes: Tras la toma del poder por parte de los talibanes en agosto de 2021, Alemania suspendió inicialmente por completo las deportaciones a Afganistán. En agosto de 2024 se realizó por primera vez un vuelo de deportación. En aquella ocasión, se trasladó a 28 delincuentes condenados a Kabul.
El actual Gobierno federal ha acordado en su acuerdo de coalición reanudar las deportaciones a Afganistán y Siria de forma regular,«empezando por los delincuentes y las personas que suponen un peligro». Según datos del Ministerio Federal del Interior, desde mayo de 2025 se ha deportado a Afganistán a otros 173 hombres. Todos ellos tenían antecedentes penales.
Sin embargo, en el futuro, una condena ya no será un requisito previo para la expulsión a Afganistán. La modificación se dio a conocer la semana pasada mediante un decreto del Ministerio del Interior de Hesse. En él se indica que la Policía Federal ha levantado las restricciones vigentes hasta ahora en la preparación de las expulsiones.
Esto significa que, en el futuro, ya no solo se deportará a Afganistán a los delincuentes condenados y a las personas que supongan un peligro, sino también a los ciudadanos afganos que deban abandonar el país y que no tengan antecedentes penales.
¿A quién afecta la nueva medida y a quién no?
Según la información disponible hasta el momento, la nueva medida afecta sobre todo a los ciudadanos afganos varones que sean mayores de edad, solteros y a los que se les haya impuesto la obligación de salida del territorio. En adelante, ya no será necesario que tengan antecedentes penales.
Una persona está sujeta a la obligación de salida ejecutable, por ejemplo, cuando su solicitud de asilo ha sido denegada definitivamente, no dispone de ningún otro derecho de residencia y ha vencido el plazo para la salida voluntaria. La obligación de salida ejecutable también puede surgir tras la pérdida de un permiso de residencia.
Según la información de la que se dispone actualmente, las mujeres, los menores y las familias siguen sin verse afectados por las expulsiones a Afganistán. Tampoco se ven afectados, en principio, las personas con un permiso de residencia válido o con un procedimiento de asilo en curso.
Además, no se podrá llevar a cabo una expulsión si existe una autorización de permanencia o una prohibición de expulsión. Puede darse una prohibición de expulsión, por ejemplo, cuando una persona corre el riesgo de sufrir tortura, la pena de muerte o un peligro concreto para su vida o su integridad física en Afganistán. Una enfermedad grave también puede ser un motivo para no proceder a la expulsión. La existencia de una prohibición de expulsión se evalúa siempre caso por caso y depende de las circunstancias particulares de cada persona.
Según datos de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF) , en la actualidad residen en Alemania unos 452 000 ciudadanos afganos. Aproximadamente 15 300 de ellos están obligados a abandonar el país. Unos 11 400 cuentan con una autorización de estancia provisional, mientras que algo menos de 4 000 carecen de ella.
Estos estados federados quieren aprovechar esta nueva oportunidad
Varios estados federados ya han anunciado que, en el futuro, también deportarán a ciudadanos afganos sin antecedentes penales. No obstante, se seguirá dando prioridad a los delincuentes y a las personas que supongan un peligro.
El ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck (CDU), declaró que su estado federado aprovechará las nuevas posibilidades. Según Poseck, quienes, tras un procedimiento de asilo, estén obligados a abandonar el país, deberán, en principio, salir de Alemania.
Brandeburgo, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia también tienen previsto deportar en el futuro a Afganistán, además de a los delincuentes, a otros afganos sujetos a la obligación de abandonar el país. Renania-Palatinado y el Sarre también han anunciado que aplicarán esta nueva práctica.
El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), defiende el nuevo rumbo. Según Dobrindt, quien haya pasado por un procedimiento de asilo que haya concluido definitivamente sin éxito y tenga la obligación de abandonar el país, deberá contar con ser expulsado si no abandona Alemania de forma voluntaria.
Conclusión
El Gobierno federal quiere ampliar las expulsiones a Afganistán a un grupo más amplio de personas. En el futuro, no solo se expulsará a los delincuentes y a las personas que supongan un peligro, sino también a los hombres afganos sin antecedentes penales a los que se les exija abandonar el país.
Las personas con un permiso de residencia válido o con un procedimiento de asilo aún en curso no se ven afectadas. Tampoco se puede expulsar a las personas con una autorización de permanencia temporal, siempre que siga existiendo el motivo de dicha autorización. Lo mismo se aplica cuando existe una prohibición de expulsión, por ejemplo, debido a riesgo de tortura, a un peligro concreto para la vida o la integridad física o a una enfermedad grave.
Según los criterios conocidos hasta ahora, las mujeres, los menores y las familias tampoco ocupan un lugar central en la nueva práctica de expulsión. Para determinar si una expulsión puede llevarse a cabo efectivamente, sigue siendo necesario examinar cada caso concreto.