Autorización de la Oficina de Extranjería: ¿qué prevé la nueva ley?
El núcleo de la ley prevista es un nuevo procedimiento de verificación para el reconocimiento de la paternidad cuando esta tiene repercusiones en el derecho de residencia. En determinados casos, la paternidad solo será legalmente válida en el futuro si la autoridad de extranjería competente lo ha aprobado previamente.
Este consentimiento es necesario siempre que exista una«diferencia en el derecho de residencia»entre los padres de un niño. Este es el caso, por ejemplo, cuando uno de los padres —a menudo el padre— tiene la nacionalidad alemana o un permiso de residencia seguro, mientras que el otro —a menudo la madre— no tiene derecho de residencia independiente en Alemania.
La oficina de extranjería debe comprobar si el reconocimiento de la paternidad se ha realizado de forma abusiva con el fin de obtener un permiso de residencia. Si la oficina de extranjería no da su consentimiento, la paternidad no se considera reconocida. En consecuencia, ni la madre ni el niño pueden obtener un permiso de residencia o prestaciones sociales derivadas de la condición del padre.
Con esta normativa, el Gobierno federal alemán pretende evitarlasdenominadas«paternidades ficticias». Se trata de casos en los que hombres con nacionalidad alemana o con un permiso de residencia seguro reconocen la paternidad, aunque no sean los padres biológicos ni quieran asumir realmente la responsabilidad del niño ni establecer una relación familiar con él.
De esta manera se pretende evitar que, mediante el mero reconocimiento de la paternidad, se obtenga de forma deliberada un derecho de residencia para la madre o el niño, aunque en realidad no exista ningún derecho a ello según la ley de residencia.
El permiso de residencia para la reagrupación familiar con ciudadanos alemanes según el artículo 28, apartado 2, de la Ley de residencia constituye un pilar fundamental de la política migratoria alemana, ya que se centra en la protección y el fomento de la unidad familiar...
¿Qué comprueba la Oficina de Extranjería?
En el nuevo procedimiento, la oficina de extranjería comprueba si hay indicios de abuso. Para ello, la autoridad examina principalmente si el padre desempeña realmente un papel en la vida del niño o si la paternidad solo se reconoce para obtener un permiso de residencia para el niño o la madre.
Por ejemplo, se puede comprobar si existe una relación familiar real, si el padre asume la responsabilidad del niño o si existen circunstancias especiales que, en opinión de las autoridades, puedan indicar un abuso.
Excepciones en caso de paternidad biológica y vínculos familiares existentes
Sin embargo, no todas las homologaciones necesitarán en el futuro la autorización de la Oficina de Extranjería. Quedan excluidos, en particular, los casos en los que se pueda descartar desde el principio cualquier abuso.
Este es el caso, por ejemplo, cuando se ha determinado claramente que el hombre es el padre biológico del niño, por ejemplo, mediante una prueba genética. Aunque exista una relación social entre el padre y el niño o el padre asuma efectivamente la responsabilidad del niño, esto puede ser un indicio importante para la oficina de extranjería. En tales casos, la oficina de extranjería debe examinar el caso, pero por lo general concede rápidamente la autorización.
Además, no es necesario el consentimiento de la Oficina de Extranjería si se cumple al menos uno de los siguientes requisitos:
- Los padres se casaron después del nacimiento del niño y el matrimonio está inscrito en un registro alemán.
- Ya hay un hermano o hermana cuyo padre está inscrito en un registro civil alemán como el mismo hombre.
- Los padres llevan al menos 18 meses viviendo juntos en su residencia principal y lo han comunicado y asegurado debidamente.
Según el Gobierno federal, la nueva normativa tiene por objeto garantizar que las relaciones familiares auténticas y vividas no se vean innecesariamente dificultadas.
Antecedentes: ¿Cómo se reconocía la paternidad hasta ahora?
El reconocimiento de la paternidad se mantiene deliberadamente sencillo en el derecho de familia alemán. Un hombre puede reconocer la paternidad, la madre da su consentimiento y ambas declaraciones se registran públicamente, por ejemplo, en la oficina de protección de menores, el registro civil, ante notario o en un tribunal. El objetivo original de esta normativa era facilitar el procedimiento a las madres y a los hijos.
Para evitar abusos, en 2017 se introdujo un«enfoque preventivo»: si la autoridad que certifica la paternidad detecta indicios concretos de abuso, debe detener el procedimiento e informar a la oficina de extranjería. Esta última debe entonces comprobar si la paternidad solo se reconoce para obtener un permiso de residencia, y puede denegar el reconocimiento.
Con la nueva ley, en el futuro, la oficina de extranjería no solo investigará cuando haya sospechas, sino que lo hará automáticamente cuando se den determinadas situaciones. Por ejemplo, cuando solo uno de los padres tenga un permiso de residencia válido y el otro no.
Los procedimientos de verificación deben realizarse con rapidez.
Según el Ministerio Federal del Interior y el Ministerio Federal de Justicia, la autoridad de extranjería llevará a cabo rápidamente la comprobación prevista de posibles abusos. Los reconocimientos de paternidad en los que no se haya producido ningún abuso no se retrasarán innecesariamente.
El trasfondo de la reforma es la valoración del Gobierno federal de que la legislación vigente hasta ahora no ha sido suficiente para impedir de manera eficaz los reconocimientos abusivos.
Según el proyecto de ley, cada año podrían verse afectados por la nueva normativa decenas de miles de procedimientos. Los expertos estiman que, en el pasado, los reconocimientos abusivos han generado elevados costes, por ejemplo, en concepto de anticipos de pensiones alimenticias y otras prestaciones sociales.
En el futuro se sancionará el abuso del derecho de residencia
Además del consentimiento, la nueva ley también prevé controles posteriores por parte de la Oficina de Extranjería, así como sanciones en caso de abuso.
Esto significa que si posteriormente se descubre que la autorización de la Oficina de Extranjería se obtuvo mediante engaño doloso, soborno, amenaza o información deliberadamente falsa, esta podrá ser revocada.
En este caso, la paternidad se considera legalmente como si nunca hubiera sido reconocida. Los permisos de residencia y las prestaciones sociales que se hayan concedido únicamente por esta paternidad pueden entonces ser revocados con carácter retroactivo.
Además, en el futuro, el reconocimiento abusivo de la paternidad será expresamente punible. Esto significa que quien engañe deliberadamente o facilite datos falsos para obtener un permiso de residencia por paternidad comete un delito y, además, se arriesga a que le retiren el permiso de residencia basado en dicho reconocimiento.
Crítica desde la política
El proyecto de ley fue aprobado esta semana en el Consejo de Ministros federal (es decir, por el Gobierno federal). El siguiente paso será debatir y decidir sobre la ley en el Bundestag y el Bundesrat. Solo entonces entrará oficialmente en vigor la nueva normativa.
Las críticas a la reforma provienen principalmente de la oposición. Los representantes de los Verdes advierten de que muchas familias internacionales se verían sometidas a una sospecha generalizada. Señalan que el número de casos reales de abuso ha sido relativamente bajo en los últimos años. Según sus datos, entre 2018 y 2021 se investigaron alrededor de 1700 casos sospechosos en todo el país, de los cuales solo una pequeña parte se clasificó como abusivo.
Conclusión
No obstante, el Gobierno federal considera que la reforma es necesaria. Según el Ministerio Federal del Interior y el Ministerio Federal de Justicia, existen modelos de negocio organizados en los que se utiliza deliberadamente el reconocimiento de la paternidad para obtener permisos de residencia y prestaciones sociales.
Con la ley prevista, el Gobierno federal quiere combatir con mayor firmeza el abuso de los reconocimientos de paternidad. En el futuro, en determinados casos, las autoridades de extranjería deberán comprobar antes y de forma más específica si un reconocimiento se basa realmente en una relación familiar auténtica o si solo sirve para obtener un permiso de residencia o prestaciones sociales.
Al mismo tiempo, no se debe perjudicar a los padres responsables ni a las familias auténticas. Por eso se prevén excepciones, por ejemplo, en caso de paternidad biológica o de relaciones familiares existentes.