Ya la semana pasada se vislumbraba que la moción de la AfD no obtendría mayoría. Tras su rechazo en la Comisión de Interior, ahora también se ha tomado la decisión en el pleno. Pero, ¿qué pedía exactamente la AfD? ¿Y qué significa la resolución del Bundestag para quienes desean naturalizarse?
El Bundestag rechaza la moción de la AfD
En una votación nominal, 438 diputados votaron en contra de la moción de la AfD. A favor votaron 134 diputados, además de un diputado sin afiliación.
La decisión se basó en una recomendación de la Comisión de Interior. Esta había examinado previamente el contenido de la moción y había recomendado no aprobarla. Estas recomendaciones tienen un gran peso en el procedimiento parlamentario, ya que reflejan la postura de los responsables políticos de la materia.
Con la votación en el Bundestag, el procedimiento ha concluido. La moción se considera un fracaso político y no se le dará continuidad.
Lo que la AfD había exigido concretamente
En su moción, la AfD había exigido una «reforma integral de la ley de nacionalidad». El objetivo principal era, sobre todo, revocar los cambios introducidos por la reforma de 2024.
Un punto clave de la moción de la AfD era la duración de la residencia: mientras que actualmente se requieren cinco años de residencia legal para obtener la nacionalidad, la AfD quería volver a ampliar el plazo a ocho años. Para muchas personas, esto habría alargado considerablemente el proceso para obtener el pasaporte alemán.
La propuesta también preveía normas más estrictas en cuanto a los conocimientos lingüísticos. En lugar del nivel B1 exigido actualmente, en el futuro se debería acreditar un dominio del alemán de nivel B2. Las excepciones a la obligación de acreditar dichos conocimientos se suprimirían en gran medida
Además, la AfD quería endurecer los requisitos relativos a los medios de subsistencia. Según esta propuesta, los solicitantes deberían demostrar que pueden garantizar su sustento de forma autónoma a largo plazo. Esta norma ya está en vigor. Sin embargo, según la voluntad de la AfD, las posibles excepciones —por ejemplo, en caso de enfermedades físicas o psíquicas demostradas— deberían restringirse considerablemente.
Además, la propuesta preveía exámenes más rigurosos en el proceso de naturalización. En particular, se debía comprobar más exhaustivamente si los solicitantes comprendían y reconocían el orden constitucional liberal y democrático.
Otra propuesta se refería a las personas con estatuto de refugiado o de protección: según la AfD, en el futuro no deberían tenerse en cuenta para la naturalización los períodos de tiempo transcurridos durante el procedimiento de asilo o bajo protección reconocida.
Además, la AfD exigió que las personas que hayan entrado ilegalmente en Alemania queden, por principio, excluidas de la naturalización.
Varios partidos se pronunciaron en contra de la moción
En el debate celebrado en el Bundestag, varios grupos parlamentarios defendieron la normativa vigente en materia de naturalización.
Representantes de la CDU/CSU y del SPD subrayaron que el plazo actual de cinco años es el resultado de un compromiso político que tiene en cuenta los distintos intereses. Consideran que se trata de una solución equilibrada entre la integración y los requisitos para la obtención de la ciudadanía.
También Alianza 90/Los Verdes y La Izquierda se pronunciaron en contra de un endurecimiento de las normas de naturalización. Señalaron que Alemania es un país de inmigración y que la naturalización desempeña un papel importante en la participación social.
La AfD, por su parte, argumentó que era necesario endurecer las normas para salvaguardar el valor de la ciudadanía alemana.
Conclusión: qué implica esta decisión para quienes desean naturalizarse
La decisión del Bundestag aporta, sobre todo, una cosa: seguridad jurídica. Los requisitos para la naturalización introducidos en los últimos años se mantienen; por el momento, no cabe esperar que se vuelva al plazo de ocho años.
Por lo tanto, sigue siendo válido lo siguiente: la naturalización es posible tras cinco años de residencia legal. Los requisitos relativos al dominio del idioma tampoco han cambiado: se exige un nivel B1 de alemán.
En lo que respecta a los medios de subsistencia, sigue siendo válido que, en principio, estos deben estar garantizados de forma autónoma y a largo plazo (sin percibir prestaciones sociales). No obstante, en determinados casos pueden darse excepciones.
Además, los solicitantes deben comprometerse a respetar el orden constitucional liberal y democrático, acreditar su identidad, demostrar que no tienen antecedentes penales y superar el examen de naturalización (o presentar un título de estudios o de formación profesional alemán).