El anterior cónsul general, Hamid Nangialay Kabiri, y su personal ya habían dimitido en señal de protesta a finales de septiembre. En un mensaje de vídeo, Kabiri criticó que el gobierno alemán hubiera permitido la entrada en el país de dos diplomáticos talibanes de Kabul como representantes oficiales de Afganistán.
Según la información de ARD, se les habría autorizado para tareas consulares y también se les habría encomendado la tarea de ayudar en la deportación de delincuentes afganos.
¿Acceso a datos confidenciales?
La toma de posesión es especialmente controvertida por los datos almacenados en el consulado. Según el informe de la ARD, los servidores de Bonn contienen numerosos archivos digitales de diversas embajadas y consulados generales afganos, incluidas organizaciones que hasta ahora se han negado a cooperar con los talibanes.
Según el informe, la información almacenada incluye datos personales, solicitudes de pasaporte, certificados de nacimiento y matrimonio y correspondencia, que también contiene datos sobre afganos en Alemania y Europa.
Los activistas de derechos humanos advierten de que esta información podría caer ahora en manos de los talibanes. Existe el riesgo de que el servicio secreto de los talibanes (GDI) identifique a afganos opositores en el extranjero y presione a sus familiares en Afganistán.
Los diplomáticos afganos advierten al gobierno alemán
Según informa además ARD, el gobierno alemán ya había recibido en febrero de 2025 una carta confidencial de varios diplomáticos afganos advirtiendo precisamente de este escenario. En otra carta fechada en julio de 2025, los firmantes habrían vuelto a pedir que se impidiera la entrega del consulado general a representantes talibanes.
Según ARD, ambas cartas señalaban el peligro, ya que los servidores contenían"millones de correspondencia confidencial y archivos personales de ciudadanos afganos". A pesar de esta información, el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores permitió el acceso a los diplomáticos enviados por los talibanes.
A preguntas de ARD, el ministerio explicó que no reconocía oficialmente al gobierno talibán, sino que tenía que tener en cuenta la destitución "legalmente vinculante" del anterior cónsul general Kabiri por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores en Kabul.
El artículo 60 de la Ley de Residencia regula la prohibición de expulsión y ofrece protección a los extranjeros que corren peligro en su país de origen por diversas razones. En concreto, se atiende a razones humanitarias, sanitarias y políticas para garantizar la seguridad necesaria a los afectados.
¿Qué significa esto para los afganos en Alemania?
En la comunidad afgana de Alemania, la preocupación por la protección de los datos personales es ahora mayor. Cualquiera que haya visitado consulados o embajadas afganas en los últimos años para solicitar documentos debe temer que la información sensible esté ahora en manos de representantes talibanes. Según los observadores, los miembros de la oposición, los periodistas, los activistas de los derechos de la mujer y los antiguos empleados del gobierno corren especial peligro.
Según el ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), el gobierno alemán quiere negociar con los talibanes la repatriación de ciudadanos afganos. Dobrindt declaró recientemente a la plataforma The Pioneer que las conversaciones están ya "muy avanzadas".
En el acuerdo de coalición, el gobierno alemán acordó permitir de nuevo las deportaciones, especialmente a países como Afganistán y Siria. Según el gobierno, se dará prioridad a las personas en situación de riesgo y a los delincuentes convictos.
La información de este artículo se basa en un reportaje exclusivo de ARD y Tagesschau.